Categoría: Calidad ambiental

Ayudas a la Economía Circular

Orden TED/542/2025, de 28 de mayo, por la que se establecen las bases reguladoras para las convocatorias de ayudas al impulso de la economía circular de bienes de equipo para energías renovables, Programa Renocicla, en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, financiado por la Unión Europea-Next Generation EU. INDICE DE CONTENIDOS: Análisis: RESUMEN: El Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), aprobado en 2021 y reformado en 2023 y 2025, es la estrategia española para modernizar su economía tras la COVID-19, impulsando la transición ecológica, digital, cohesión social y la igualdad. En su segunda fase, el Plan moviliza 163.000 millones de euros, de los cuales 80.000 son subvenciones, destacando la inversión C12.I5 del Componente 12 (Política Industrial España 2030), centrada en el apoyo a la economía circular en sectores clave como textil, plásticos y equipos para energías renovables. Dentro de este marco, se crea el Programa RENOCICLA, que regula ayudas públicas para fomentar la economía circular en los equipos de energías renovables, en particular aquellos que intervienen en generación y almacenamiento eléctrico. La finalidad es incentivar la inversión privada para desarrollar tecnologías y procesos que favorezcan el ecodiseño, la reutilización, el reciclaje y la valorización de materiales, además de la recuperación de materias primas fundamentales conforme al nuevo Reglamento (UE) 2024/1252. Estas ayudas están alineadas con la Estrategia Española de Economía Circular (España Circular 2030) y se enmarcan también dentro del PERTE de Economía Circular, aprobado en 2022. La convocatoria se circunscribe a la Línea de Acción 1 del PERTE, relativa a sectores clave, y se rige por principios de contribución climática y medioambiental mínima del 40 %, de acuerdo con los indicadores europeos de seguimiento del MRR. El IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía) actúa como organismo gestor y ejecutor, centralizando la gestión de las ayudas a nivel estatal para evitar desigualdades territoriales y asegurar una actuación uniforme y coordinada. Las ayudas están sujetas a normativa europea en materia de subvenciones, ayudas de Estado, prevención del fraude, conflictos de interés y principio DNSH («no causar un perjuicio significativo»). Normativamente, esta orden se dicta al amparo del artículo 149.1 de la Constitución Española, que otorga al Estado competencias sobre planificación económica y protección del medio ambiente. La centralización estatal se justifica por la necesidad de garantizar una aplicación efectiva, homogénea y estratégica de los fondos, sin poder territorializarlos previamente dada la diversidad y dispersión del tejido empresarial destinatario. Finalmente, las bases reguladoras incorporan todas las garantías de la Ley General de Subvenciones y su reglamento, y están diseñadas bajo principios de buena regulación: necesidad, eficacia, eficiencia, transparencia, seguridad jurídica y proporcionalidad. Las solicitudes se tramitarán en régimen de concurrencia competitiva y podrán acogerse a procedimientos urgentes, conforme al Real Decreto-ley 36/2020. En conclusión, esta norma impulsa un modelo productivo más circular y sostenible en el sector energético, apoyado con financiación europea, y promovido mediante una estructura legal, técnica y económica coherente con los objetivos nacionales y europeos de transición ecológica e industrial. COMENTARIO de AYUDA sobre el contenido de esta Norma Conceptos más importantes de esta norma Finalidad y Marco Estratégico Actividades Subvencionables Las ayudas están destinadas a proyectos que desarrollen actividades como: Marco Normativo y Ambiental Integración en el PERTE de Economía Circular Cambios en los últimos 3 años en estos conceptos Finalidad y Marco Estratégico Cambios destacados: Aplicación práctica:  Actividades Subvencionables Cambios destacados: Aplicación práctica:  Marco Normativo y Ambiental Cambios destacados: Aplicación práctica:  Integración en el PERTE de Economía Circular Cambios destacados: Aplicación práctica: OPINION Economía circular y energías renovables: una alianza decisiva para España En pleno debate sobre el modelo de desarrollo que debe adoptar Europa en las próximas décadas, dos conceptos se imponen con fuerza: economía circular y energías renovables. Ambos no solo responden a la urgencia de frenar el cambio climático, sino que ofrecen una vía común para lograr una transformación profunda y sostenible del sistema productivo. En España, donde la transición energética ha ganado impulso en los últimos años, esta convergencia es más que una oportunidad: es una necesidad. La economía circular propone superar el modelo lineal de producción y consumo basado en el “usar y tirar”, apostando por la reutilización, la reparación, el reciclaje y la valorización de materiales. Por su parte, las energías renovables representan la alternativa limpia a los combustibles fósiles, con fuentes como el sol, el viento o la biomasa que, a diferencia del gas o el petróleo, no se agotan ni contaminan. Pero ambas estrategias no pueden desarrollarse de forma aislada. La transición energética solo será completa si se apoya en un uso eficiente y circular de los materiales. Y la economía circular no puede prosperar si la energía que la alimenta sigue siendo sucia. España ha logrado avances notables en energías limpias: más del 66 % de la electricidad en 2024 procedió de fuentes renovables. Sin embargo, aún no se ha resuelto qué hacer con los residuos que genera esta tecnología. ¿Qué futuro tienen las toneladas de palas eólicas o paneles solares cuando terminan su vida útil? ¿Estamos preparados para reciclar baterías a gran escala? En este punto, la circularidad se vuelve indispensable. Algunas iniciativas como el programa Renocicla apuntan en la buena dirección, promoviendo la recuperación de componentes y materiales de sistemas energéticos. También las comunidades energéticas locales o los sistemas de autoconsumo colectivo permiten cerrar ciclos energéticos en el propio territorio. Pero para consolidar estos modelos hace falta algo más: planificación coordinada, incentivos a la inversión verde, adaptación normativa y, sobre todo, una visión clara de país. La economía circular y las renovables no son simplemente tecnologías o estrategias de moda. Son, juntas, el núcleo de una nueva forma de entender el desarrollo. Si España sabe integrar ambas en su política industrial y energética, no solo reducirá emisiones o residuos: fortalecerá su autonomía, generará empleo y consolidará un modelo más resiliente. No basta con producir energía limpia; hay que hacerlo de forma inteligente. Y eso implica, necesariamente, pensar en círculo. MAS INFORMACION Norma Clave documento: NORT1992   Orden TED/542/2025,

Entradas recientes

Archivo de documentos

Último documento enviado a nuestros suscriptores con la información de actualidad de la quincena.

Suscríbete a nuestros envíos y recibe la información al día en materia de Normativa de construcción.